Revista Altermundo. 26 de septimebre de 2009

A Mariela la conocen en muchos pueblitos de Cuba, Haití y la República Dominicana. Su laburo –ella es argentina- es apoyar a las organizaciones campesinas en sus luchas por la dignidad en el mundo rural. Un laburo muy serio, pues.

Ahora con las sesiones de quimioterapia que le mandaron no viaja, pero no importa. Los visitados la vienen a ver. Como la familia de su amigo haitiano Ouslade.

El hijo de Ouslade miró vergonzoso a su papá. –Mira papá, Mariela se quedó sin pelo. –-No Adrien, lo que ocurre es que lo tiene guardado.

Visiones

Scroll al inicio