Rebelion, 8 de mayo de 2018

Después de muchas manifestaciones y ninguna respuesta seria, la sociedad decidió organizar un referéndum.

Dónde se podría votar y con qué censo; dónde conseguir las urnas y guardarlas sin ser vistas; cómo hacer el recuento de forma transparente; y otras cuestiones logísticas fueron fáciles de resolver desde la autogestión y colaboración social.

La pregunta a plantear se decidió colectivamente en procesos asamblearios.

Todo estaba previsto excepto que el día de la celebración del referéndum llegaran, siguiendo ordenes de los gobiernos centrales, las fuerzas militares y policiales para evitar, con porrazos y balas de goma, “la consulta ilegal”.

Pero se votó y se supieron los resultados. La gran mayoría de la población de cientos de países respondió sí a la pregunta de las papeletas: 

– Para erradicar la pobreza, frenar el cambio climático y evitar la sexta extinción ¿considera que hay que acabar con el capitalismo?

Ben Shahn
Ben Shahn

EL REFERÉNDUM (FÁBULA)

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