Gustavo Duch, 20 de junio de 2012
La alfalfa recibe los amarillos rayos del Sol y las gotas azules de la lluvia, y crece verde para alimentar animales y personas. La manzana verde engorda alimentada por centelleos amarillos y el riego azul del campesino. Las verdes selvas se confeccionan también con dosis del astro amarillo y de chaparrones azules. Y nos regalan chorros de oxígeno.
El capitalismo para encubrir sus maldades se disfraza de economía verde.
Y hay opiniones que opinan que es verdad, que es posible verdear la depredación y la avaricia; y opiniones que opinan que es imposible, como Eduardo Lloret que me explica: “hasta los niños lo saben, el verde se obtiene sumando azul y amarillo”
