Donosti, 30 de junio de 2021
Una cuerda marinera y vasca
protege la secuoya de los abrazos
de cadáveres infantiles
que buscan expiación.
Yo abrazo a Lolita, mujer exiliada
como el árbol, y sus muertos
no me engañan. Son diestros
en el arte de la anticipación.
Gustavo Duch